lunes, 12 de febrero de 2007

Amsterdam


Paraiso invadido por mitos y promesas que quedan atrapadas en su atmósfera permisiva de desenfados, con la única premisa de ser felices. ¿Es posible? Tal vez, fui cuando estaba casada, creo que es hora de volver separada y con una amiga: ¿Tere...vamos?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te encantaría conocer Berlín, si es que aú no lo visitaste

Lucrecia