

Paraiso invadido por mitos y promesas que quedan atrapadas en su atmósfera permisiva de desenfados, con la única premisa de ser felices. ¿Es posible? Tal vez, fui cuando estaba casada, creo que es hora de volver separada y con una amiga: ¿Tere...vamos?
1 comentario:
Te encantaría conocer Berlín, si es que aú no lo visitaste
Lucrecia
Publicar un comentario